Un salmón, es un pez que nada contra la corriente. Nunca verás en el agua al salmón nadando en el mismo sentido que todos los demás peces. El lunes, en mi clase de Comunicación Integral (que se supone que debe de llamarse Lengua y Literatura xD), mi profesor (a quien aprecio mucho, pues siempre me deja muchas cosas en qué pensar), nos comentó sobre muchos casos de atrocidades que ocurren en la actualidad a nivel social. Se presentaron diversas situaciones como el aborto que está por legalizarce en el Parlamento, los diferentes asesinatos acaecidos en los últimos años, entre otros. Al llegar al punto de: "¿Por qué se dan estos sucesos?", el profesor nos hizo un comentario que se me quedó muy grabado: Cuando van al cementerio, ustedes recorren todos los pabellones... ¿A cuántas de esas personas recuerdan?. Yo me quedé pensando en dos cosas: La primera, que no voy hace años a ver la tumba de mi abuelo (en parte porque no le encuentro mucho sentido al hecho de ir a llorar a una pieza de cemento). La segunda, fue que lamentablemente muchas de esas personas pasaron por el mundo sin dejar rastro alguno, sin pena ni gloria y los únicos que los recuerdan son sus familiares o amigos. Me embargó gran tristeza al pensar de ese modo en aquellos individuos y luego concluir que el cementerio acoge a personas que pasaron por la vida sin hacer nada. En fin... Luego de pensar largo rato y desconectarme un rato de la clase, regresé y seguí escuchando al profesor. Ahora, hablábamos de qué era lo que queríamos hacer en la vida: Diferentes o únicas... Yo pensé: Supongo que única... Y una compañera, Cecilia, dijo que era bueno ser diferentes, y que para ella lo mejor era ser diferente. El profesor dijo que era bueno ser distinta a las demás personas... No tiene nada de malo... Es más, era genial encontrarse con una persona diferente a las demás... A lo que quería llegar, era que si te tiñes el cabello de rojo, por ejemplo, te haces diferente. Y, si te das cuenta, todos son, en menor o mayor medida, diferentes. ¿Quieres ser del cardumen? ¿O quizás sólo ser "diferente"? ¿Aceptas el reto de ser única?
Esta entrada es justamente la explicación del nacimiento de este peculiar blog. El blog del salmón. El salmón que no se une al cardumen, que no le gusta la uniformidad, sino que prefiere ir por su lado, defendiendo lo que piensa. Yo decidí ser un salmón, ¿y ustedes?...En este blog, intentaré escribir sobre algunos temas que puedan captar la atención de los lectores de la actualidad. Espero recibir sus comentarios al respecto. Todos los comentarios serán bien recibidos, tengan una postura similar u opuesta a la mía. Se omitirán aquellos comentarios que contengan agresiones y que de alguna u otra forma violenten a la escritora de estas líneas o a alguien en específico. Hasta la próxima, chicos :)
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